Un patriarcado de mosquitos como solución a la malaria
/ Hace poco menos de dos meses, Bill Gates, fundador de Microsoft  y actual ser humano con mayor riqueza económica, escribió y colocó una lista en su blog Gatesnotes acerca de quién es, para nosotros, el animal más mortal del planeta. De entre los personajes, el último puesto de 14 peldaños le pertenece a los familiares del protagonista de la película Tiburón (Spielberg, 1975), superados por, entre otros, nuestro mejor amigo, el perro, gracias a que sus mordidas vienen acompañadas de rabia (no el enojo, sino la enfermedad). Sin embargo, los que llaman la atención son los últimos dos peldaños: nosotros mismos en el segundo puesto y los mosquitos, nuestra principal amenaza, en el primero.
Así, por pequeños que sean, los mosquitos provocan alrededor de 725 mil muertes e incapacitan a 200 millones de personas al año. Sin embargo, la realidad es que estos animalitos por sí solos no podrían causar tanta devastación. Vamos, sí son muy molestos cuando pican y zumban, pero su verdadera arma la esconden en su interior, repleto de enfermedades como la malaria. De esta manera, la picadura de mosquito y la posterior transmisión de la malaria llevan consigo unas 627 mil muertes cada año.
La problemática es grande, y los esfuerzos también. Desde 2000, la prevención y control a nivel global ha reducido hasta un 42% la tasa de mortalidad, pero en regiones como el África sub-Sahariana la alianza entre mosquitos y malaria continúa siendo un problema. Por ello, investigadores del Colegio Imperial de Londres han desarrollado un nuevo método genético que distorsiona la proporción de sexos en los mosquitos de la especie Anopheles gambiae, principales vectores de malaria. El método ayuda a que sólo nazcan machos, y ha tenido un éxito de 95% (es decir, de cada 100 mosquitos, 95 de ellos salen machos).
Para su experimento, los investigadores introdujeron mosquitos geneticamente modificados en cinco cajas con poblaciones de mosquitos salvajes. Al cabo de seis generaciones, las poblaciones de cuatro cajas desaparecieron debido a la falta de hembras. Esto da esperanza de que lo mismo se pueda replicar en la naturaleza, provocando un colapso en las poblaciones de mosquitos. La modificación genética consiste en insertar la enzima I-Ppol en los mosquitos, que corta el ADN del cromosoma X durante la producción de esperma, haciéndolos prácticamente inútiles. Los únicos espermas que quedan en la competencia son aquellos con un cromosoma (Y).
Esta investigación es pionera en el sentido de que manipula la proporción de sexos. “Pensamos que nuestro acercamiento innovador es un gran paso hacia adelante. Por primera vez hemos podido inhibir la producción de descendencia de hembras en el laboratorio, y esto provee nuevos medios para eliminar la malaria”, comenta Andrea Crisanti, investigadora del departamento de Ciencias de la Vida del Colegio Imperial de Londres y líder del proyecto.
Encontrar la enzima correcta tardó 6 años, y todavía faltan pruebas por hacer. “La investigación aún está en una etapa temprana, pero estoy muy esperanzado de que el nuevo acercamiento pueda darnos una manera económica y efectiva para eliminar la malaria de regiones enteras. Nuestro objetivo es que la gente pueda vivir de manera libre sin la amenaza de esta enfermedad mortal”, concluye Roberto Galizi, investigador asociado del estudio.
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[Imagen tomada de la página del blog Gatenotes].
Fuentes:
Gatenotes.
Infografía de los animales más mortiferos para el humano
AlphaGalileo.
Artículo en Science Communications.

Un patriarcado de mosquitos como solución a la malaria

/ Hace poco menos de dos meses, Bill Gates, fundador de Microsoft  y actual ser humano con mayor riqueza económica, escribió y colocó una lista en su blog Gatesnotes acerca de quién es, para nosotros, el animal más mortal del planeta. De entre los personajes, el último puesto de 14 peldaños le pertenece a los familiares del protagonista de la película Tiburón (Spielberg, 1975), superados por, entre otros, nuestro mejor amigo, el perro, gracias a que sus mordidas vienen acompañadas de rabia (no el enojo, sino la enfermedad). Sin embargo, los que llaman la atención son los últimos dos peldaños: nosotros mismos en el segundo puesto y los mosquitos, nuestra principal amenaza, en el primero.

Así, por pequeños que sean, los mosquitos provocan alrededor de 725 mil muertes e incapacitan a 200 millones de personas al año. Sin embargo, la realidad es que estos animalitos por sí solos no podrían causar tanta devastación. Vamos, sí son muy molestos cuando pican y zumban, pero su verdadera arma la esconden en su interior, repleto de enfermedades como la malaria. De esta manera, la picadura de mosquito y la posterior transmisión de la malaria llevan consigo unas 627 mil muertes cada año.

La problemática es grande, y los esfuerzos también. Desde 2000, la prevención y control a nivel global ha reducido hasta un 42% la tasa de mortalidad, pero en regiones como el África sub-Sahariana la alianza entre mosquitos y malaria continúa siendo un problema. Por ello, investigadores del Colegio Imperial de Londres han desarrollado un nuevo método genético que distorsiona la proporción de sexos en los mosquitos de la especie Anopheles gambiae, principales vectores de malaria. El método ayuda a que sólo nazcan machos, y ha tenido un éxito de 95% (es decir, de cada 100 mosquitos, 95 de ellos salen machos).

Para su experimento, los investigadores introdujeron mosquitos geneticamente modificados en cinco cajas con poblaciones de mosquitos salvajes. Al cabo de seis generaciones, las poblaciones de cuatro cajas desaparecieron debido a la falta de hembras. Esto da esperanza de que lo mismo se pueda replicar en la naturaleza, provocando un colapso en las poblaciones de mosquitos. La modificación genética consiste en insertar la enzima I-Ppol en los mosquitos, que corta el ADN del cromosoma X durante la producción de esperma, haciéndolos prácticamente inútiles. Los únicos espermas que quedan en la competencia son aquellos con un cromosoma (Y).

Esta investigación es pionera en el sentido de que manipula la proporción de sexos. “Pensamos que nuestro acercamiento innovador es un gran paso hacia adelante. Por primera vez hemos podido inhibir la producción de descendencia de hembras en el laboratorio, y esto provee nuevos medios para eliminar la malaria”, comenta Andrea Crisanti, investigadora del departamento de Ciencias de la Vida del Colegio Imperial de Londres y líder del proyecto.

Encontrar la enzima correcta tardó 6 años, y todavía faltan pruebas por hacer. “La investigación aún está en una etapa temprana, pero estoy muy esperanzado de que el nuevo acercamiento pueda darnos una manera económica y efectiva para eliminar la malaria de regiones enteras. Nuestro objetivo es que la gente pueda vivir de manera libre sin la amenaza de esta enfermedad mortal”, concluye Roberto Galizi, investigador asociado del estudio.

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[Imagen tomada de la página del blog Gatenotes].

Fuentes:

Gatenotes.

Infografía de los animales más mortiferos para el humano

AlphaGalileo.

Artículo en Science Communications.